Hantavirus en Santa Fe y una muerte que vuelve a encender la alerta

La noticia golpea porque no es lejana ni abstracta. Pasó acá, cerca, y empezó como algo que cualquiera podría confundir con una gripe común. Una mujer de 40 años murió por hantavirus en Ibarlucea, una localidad a pocos kilómetros de Rosario, y el caso vuelve a poner sobre la mesa un tema que muchos prefieren no mirar hasta que es tarde.

Qué pasó en Ibarlucea

La mujer vivía en el barrio Las Casuarinas y llegó al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria con síntomas que, al principio, parecían normales: cuadro gripal y dolores musculares. Con el correr de los días, su estado empeoró. Sumó fiebre, fue internada en terapia intensiva el 23 de diciembre y falleció dos días después, el 25.

Los estudios de laboratorio confirmaron el diagnóstico de hantavirus, una enfermedad viral grave que se transmite por contacto indirecto con roedores infectados. A partir de eso, las autoridades sanitarias activaron el protocolo habitual: control del foco en Ibarlucea y notificación a la provincia de Entre Ríos.

Un dato clave del caso es que, semanas antes, la víctima había pasado unos 21 días en una cabaña en la zona de Victoria, Entre Ríos. Ese tipo de entorno, si no está correctamente limpio o ventilado, puede favorecer la exposición al virus.

Qué es el hantavirus y cómo se contagia

El hantavirus se transmite principalmente por la inhalación de partículas virales presentes en la orina, saliva o excrementos de roedores, especialmente del ratón colilargo. No hace falta ver al animal ni tocarlo. A veces alcanza con barrer un lugar cerrado, remover polvo contaminado o limpiar sin protección.

Para entenderlo fácil: el riesgo no está en el campo en sí, sino en espacios cerrados o poco ventilados donde hubo roedores y nadie limpió de forma segura.

Síntomas que no hay que minimizar

Uno de los mayores problemas del hantavirus en Argentina es que arranca como una gripe fuerte. Eso hace que muchas personas demoren la consulta médica.

Los síntomas iniciales más comunes son fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas, fatiga y dolor abdominal. En una segunda etapa pueden aparecer tos seca, dificultad para respirar, presión baja y compromiso renal.

Cuando la enfermedad avanza, el cuadro puede volverse crítico en muy poco tiempo. Por eso, ante la mínima sospecha y sobre todo si hubo contacto con zonas rurales o cabañas, hay que consultar de urgencia y mencionar esa exposición.

Situación actual y zonas con más casos

Según datos oficiales del Ministerio de Salud, hasta fines de noviembre de 2025 se registraron 23 casos de hantavirus, algo que no había ocurrido en los dos años anteriores en el mismo período. La zona Centro del país, que incluye Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, concentró alrededor del 70 por ciento de los contagios confirmados.

No es un brote masivo, pero sí una señal clara de alerta sanitaria.

Cómo prevenir el hantavirus en la vida diaria

La prevención es simple, pero hay que tomársela en serio. Evitar el hantavirus implica mantener los espacios limpios, ventilar bien galpones o cabañas antes de usarlos y desinfectar superficies con lavandina diluida, nunca en seco.

Si vas a acampar o pasar tiempo al aire libre, conviene alejarse de basurales y maleza, dormir sobre colchonetas y no directamente en el suelo. Y ante cualquier síntoma extraño después de una exposición posible, no esperar a que “se pase solo”.

El hantavirus no es común, pero cuando aparece, no da segundas oportunidades. Por eso, entender cómo se contagia y actuar a tiempo puede marcar la diferencia.

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