Hay momentos en que el cuerpo te pide algo que te abrace por dentro… bueno, este guiso es eso. Simple, casero, llenador y con ese toque de chorizo colorado que te mira desde la olla y te dice “vení, no seas tímido”. Ideal para estirar el bolsillo, para compartir o para llenarte un tupper y sobrevivir la semana.
Ingredientes (8 Porciones)
- 250 g de lentejas
- 200 g de arroz
- 1 cebolla picada
- 1 lata de tomates al natural picados
- 1 chorizo colorado
- Sal a gusto
- Agua
Preparación:
Remojar las lentejas en agua fría toda la noche. Al día siguiente, cocinarlas en agua con sal durante aproximadamente 1 hora o hasta que estén tiernas.
Cortar el chorizo en rodajas y rehogarlo a fuego medio/bajo con un poco de aceite en una cacerola profunda, junto con la cebolla y el tomate, hasta que se ablanden y larguen todo su sabor. Que empiece a salir ese olorcito que hace que los vecinos quieran caer con el tupper.
Sumar las lentejas cocidas y agregar unos 3 cucharones del agua de cocción (o caldo de verduras, o agua si no tenés). Cocinar a fuego suave para que todo se mezcle bien.
Agregar el arroz, mezclar y dejar que llegue a su punto justo. Si hace falta, sumar un poquito más de líquido.
Ajustar la sal, bajar el fuego y dejar que repose un toque antes de servir.
Un guisazo rendidor, calentito y sin vueltas. De esos que curan el alma, llenan el plato y te hacen sentir que hoy cocinaste algo posta. A disfrutar.