Esta receta es ideal para los días frescos, cuando se busca algo rendidor, nutritivo y lleno de sabor. Las lentejas son una fuente excelente de proteínas y el guiso se puede adaptar con lo que tengas a mano.
Ingredientes (3 porciones):
1 taza de lentejas secas (remojadas previamente 4 a 8 horas)
1 cebolla mediana
1 zanahoria
1 papa mediana
2 dientes de ajo
1 cucharada de aceite (de girasol o el que tengas)
1 cucharadita de pimentón dulce
1 hoja de laurel (opcional)
1 cucharada de puré de tomate o 1 tomate rallado (opcional)
Sal y pimienta a gusto
Agua (cantidad necesaria)
Opcional para sumar sabor:
Un trozo pequeño de chorizo, panceta o carne picada
Ají molido, orégano u otras especias a gusto
Preparación:
Cortar los vegetales:
Picá la cebolla y el ajo. Pelá y cortá la zanahoria y la papa en cubos chicos.
Rehogar la base:
En una olla mediana, calentá el aceite y salteá la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Agregá el pimentón y mezclá rápido, fuera del fuego, para que no se queme.
Agregar vegetales y lentejas:
Sumá la zanahoria, la papa y las lentejas escurridas. Añadí el puré de tomate, sal, pimienta y la hoja de laurel. Cubrí con agua, unos 2 a 3 dedos por encima de los ingredientes.
Cocinar a fuego bajo:
Tapá la olla parcialmente y cociná entre 35 y 40 minutos, hasta que las lentejas estén blandas y el líquido haya espesado. Revolvé cada tanto y agregá agua si se seca demasiado.
Servir:
Probá y ajustá condimentos. Servilo caliente, solo o con un poco de pan.
Consejos:
Si no tenés puré de tomate, podés usar un poco de extracto disuelto en agua o simplemente preparar el guiso sin tomate.
Las lentejas no necesitan cocción previa si estuvieron bien remojadas.
Este guiso se puede congelar y recalentar sin perder sabor.